Lo de Peinado, lo del nacionalismo de izquierdas
1- La Justicia española vive una Edad de Oro de lo suyo. ¿Qué es lo suyo?
2- La Justicia, como casi todo lo chungo por aquí abajo, incluso Vox, tiene poco que ver en su patología con el franquismo, y mucho con patologías formuladas en democracia, en tiempo real y amparadas en la cultura democrática local. Eso es, precisamente, lo que impide verlas. Una cultura, al cabo, crea más invisibilidades que transparencias, como comprenderán si piensan que una cultura es aquella sustancia mental que hace que, cuando de pronto te ves reflejado en un escaparate, te veas guay. Y, con ello, también, llegado el caso, tu sistema jurídico, democrático, mediático o, incluso, literario.
3- Veamos diversas fotografías en el tiempo de la Justicia española frente al escaparate, el único punto del mundo frente al cual nadie tiene barriga. Veamos, por ello mismo, una evolución de la Justicia española en democracia.
4- Hola. Estamos a principios de los ochenta, con la Justicia ante un escaparate, en el que se ve con hombreras y goma capilar y se mola. Y, en ese trance, la Justicia pacta con la cultura política en ciernes, y aún no democrática, el trato y límite de la corrupción política. A partir del caso Banca Catalana, primer caso de corrupción post-78, en el que se pacta que, en caso de pufo y mangue, no la pringue el político. Aquí es donde se decide la irresponsabilidad del político en España, que ha ido evolucionando de manera estable hasta, parece ser, ahora mismo, cuando solo hay un partido con políticos irresponsables –metáfora: recuerden lo de Kitchen, donde solo fue a juicio un ministro, por lo visto lento de reflejos, y lo de Ábalos y su condena a 24 años–. El drama español es también ese: hemos pasado del bipartidismo absoluto a un monopartidismo como una casa, donde solo hay un partido al que se aplica la longeva doctrina Banca Catalana. Lo que no da para mucho. Te pongas como te pongas, son días contados antes de la implosión. O antes del uso de la violencia para mantener esa asimetría salvaje.
Hemos pasado del bipartidismo absoluto a un monopartidismo como una casa
Hemos pasado del bipartidismo absoluto a un monopartidismo como una casa
5- Ahora, alehop, la Justicia está frente a un escaparate de 2002. Era la segunda legislatura Aznar y, sin embargo, llovía. España, junto a Polonia, es en este momento el punto de Europa en el que transcurre, con mayor precisión, crispación y agobio, la cultura de marcos, importada por FAES de EEUU. En España más, si pensamos que, en 2001, durante el viaje de Bush Jr. a España, un asesor suyo llega a exclamar, al ver el percal, que –glups– “España es el punto en el que se ha realizado la revolución léxica que queríamos para EEUU”. Revolución léxica: se varía la interpretación de la CE78, que pasa a defender una interpretación preconstitucional a partir de un léxico democrático, casi libertario. Lo que crea polarización. A saber: o estás de acuerdo con estas aberraciones democráticas a las que llaman CE78 o eres ETA. A eso se le llama constitucionalismo. Quien se queda fuera de él –PSOE, los catalanes, los vascos, IU– es ETA, de manera que en 2004, momentos antes de que esta tensión implosionara el 11M, ETA –200 personas, a lo sumo– eran en realidad chorrocientos millones de votantes, casi el 50% del censo, según el constitucionalismo. La dicotomía constitucionalismo vs. ETA es constante y asombrosa. Se fabrica en medios y en algo nuevo, importado de EEUU, empezado a ensayar en la década anterior: la tertulia televisiva FOX y la radiofónica. Son tertulias que crispan hasta a un muerto. Una vez, en una tertulia televisiva vi levitar un cenicero de aluminio macizo, tan solo por las ondas telequinéticas que crea la malafollá. La tertulia política, determinante, es, además, un género muy barato, que expande con facilidad los marcos pretendidos. O eres constitucionalista o eres ETA. Metáfora de todo esto: un día fuimos a la tele Jordi Costa y aquí el menda, a hablar de Franquismo Pop, un libro colectivo que pretendía ser un primer balance de la cultura española democrática. Pregunta del presentador: “¿Por qué apoyan ustedes a ETA?”. Socorro. En ese sistema propagandístico, el Ejecutivo elabora la Ley de Partidos. Un duro ataque al Estado de........
