Lo de las catástrofes
1- Si no puedes describir algo –lo que es, como se llegó a ello, su proceso de toma de decisiones–, es que lo que quieres describir es una catástrofe, esas cosas que, como las setas, nacen solas, se deben a sí mismas y son hechos ante los que no puedes hacer nada, salvo encogerte de hombros.
2- Si se fijan –los papeles de Epstein, los papeles del 23F, esas cataratas imposibles de describir, de saber cómo sé llegó a ello, su toma de decisiones–, últimamente los gobiernos han descubierto una manera de que nos encojamos de hombros: que las cosas sean arrolladoras e informulables, de manera que parezcan una catástrofe. Por eso mismo es importante describir las cosas. O estamos perdidos y abandonados a las catástrofes, o punto 15.
3- ¿Qué ha pasado, qué está pasando en Irán? Es decir, ¿qué está pasando en EEUU?
4- La secuencia de los hechos parece haber sido esta. EEUU e Irán estaban negociando sus cosas. Irán –según Financial Times– estaba tragando de lo lindo –verbigracia: se comprometió a no almacenar uranio y, además, a empobrecerlo–. El 27F, las conversaciones se aplazaron hasta el lunes 2M. Pero no se retomaron, pues el 28F, en modo Japón en Pearl Harbor, bombardeando en el contexto de una negociación –en las pelis del futuro, EEUU serán los malos con gafas de culo de vaso–, Israel y EEUU atacaron Irán. En lo que es a) un ataque ilegal, si bien también es b) la forma de bombardeo más usual desde 2003. Todo, en fin, sucede lentamente, y lo del 28F empezó a suceder en 2003, esa revolución en las costumbres de la guerra.
5- La descripción y las funciones de ese ataque las conocemos también por el FT. Se trata de un ataque en dos tiempos. En un primer tiempo, EEUU practica un ciberataque, que ciega las defensas iraníes mientras que, en un segundo tiempo, Israel aprovecha ese servicio gratuito para desplazar sus aviones y bombardear el punto exacto en el que estaba reunido Jamenei y el staff iraní. Sus aviones lanzaron, exactamente, 30 municiones en ese punto. Pumba. Tanto Israel –a través de cámaras urbanas de Teherán, hackeadas– como EEUU –a través de un informante en el núcleo mismo del Estado iraní–, conocían los movimientos de Jamenei. De manera que el ataque fue, básicamente, un atentado a Jamenei de apariencia quirúrgica, de peli de espías. Pero no existe el bombardeo quirúrgico y de peli de espías. De hecho, ese día murieron más de 500 personas, entre ellas casi 200 menores de un cole severamente bombardeado. ¿Por qué se bombardea Irán el 28F? Por la oportunidad, así como suena, de pelarse a Jamenei. Si se hubiera bombardeado antes otros objetivos, Jamenei se hubiera guarecido, por semanas, en un búnker. La pregunta es, entonces, ¿por qué se pelan a Jamenei?
Por la parte de EEUU no hay ninguna ventaja o beneficio en ese ataque
Por la parte de EEUU no hay ninguna ventaja o beneficio en ese ataque
6- Por la parte israelí, se asesinaba a quien se responsabilizaba por el ataque de Hamás del 7-O de 2023. Matar a Jamenei es, así, un acto de consumo interno. Es ofrecer a los votantes del arco que sustenta el Gobierno Netanyahu una explicación, una gramática de lo sucedido, en la que prima lo bélico como lenguaje, en la que se verbaliza un mundo sencillo, de causas y efectos sencillos, a través de la guerra. Esta gramática es la única gramática que puede utilizar el pack Netanyahu. Por dos razones. No solo es a) la costosa y exitosa gramática creada desde 2005 por la derecha y la nueva extrema derecha israelí, sino que b) no pueden utilizar otra que aluda a una realidad más amplia, en tanto que el propio Netanyahu, en esa realidad más amplia, tiene tres causas penales abiertas en Israel, por tres casos de corrupción, así como una orden de arresto solicitada en la Corte Penal Internacional. Netanyahu, en fin, no solo no puede abandonar Israel –salvo en viajes a Estados como EEUU–, sino que no puede abandonar, por eso mismo, ese lenguaje político. ¿El interés de Netanyahu, en toda esta operación, es personal y consiste en emitir acciones que hagan olvidar su derrotero personal, su corrupción, sus crímenes de guerra? Es muy posible.
7- Por la parte de EEUU no hay ninguna ventaja o beneficio en ese ataque. El pack America first excluye este tipo de acciones exteriores. De hecho, ese pack se está reformulando, a toda leche, desde el 28F, de manera que ese ataque, de difícil argumentación, se adapte a una idea ecuménica de americafirtstismo. Si bien no es imposible, sí que es difícil. Si Trump no lo consigue, Irán será su Stalingrado. No hay explicación a las razones del ataque ilegal, costoso, absurdo y de final absolutamente abierto, iniciado el 28F. Por lo que también es posible que las razones de EEUU, como en el caso de Israel, sean puramente internas y afecten también únicamente a su líder. Serían, en este caso, dos razones. Una es a) el caso Epstein, su sombra sobre la luminosidad de Trump –el 3M, Sant Medir, el FBI publicó documentos en los que diversas mujeres, menores en el momento de los hechos comunicados, fueron agredidas, según su testimonio, por Trump; ¿han oído hablar de ello, entre el ruido de la guerra?–. Y otra sería b) la decisión del TS de EEUU de enviar al garete lo de los aranceles, el gran éxito local y planetario de Trump. Y no solo eso, sino c) la respuesta de Trump al TS: un arancel universal del 15%, impracticable por los mismos motivos legales que señala el TS, que se ha quedado en un 10%. Es decir –ay, que me meo– la mejora de la situación arancelaria para Brasil –que ve rebajados sus aranceles un 13,56%–, para China –rebajas por más de un 7%– o para la UE –más de un 2% de chollobollo–.
8- Es decir, las explicaciones y descripciones de los sucedido el 28F por la mañana –un atentado a gran escala a un señor, en el que mueren 500 personas– se concentran en las políticas internas de EEUU y de Israel. Pero esas explicaciones, endebles para montar un pifostio como el montado, ya no son válidas para lo sucedido el 28F por la tarde y, a partir de ese momento, hasta ahora. No explican la intensificación del conflicto, ni su transcurso. O/y lo hacen a partir de argumentarios cambiantes.
9- En pocas horas, y a partir de declaraciones del secretario de Defensa, del de Estado, de Trump, el ataque tenía de impedir la fabricación de armas de destrucción masiva –opción descartada por el Gobierno Trump anteriormente–. Después nació “la intención de derrocar al régimen iraní”, luego la de buscar un “levantamiento de la población”, posteriormente obedecía a la continuidad de una guerra EEUU-Irán iniciada “hace 47 años”, para pasar después a ser algo que “no obedecía a ningún cambio de régimen”, o incluso –la última en el momento en el que escribo estas líneas– todo obedecía a la voluntad de nombrar un nuevo Megayatolá en modo Delcy style –lo que, ahora mismo, parece inverosímil; a diferencia del chavismo, formado por profesionales, el ayatolismo está formado por creyentes, es decir, amateurs, es decir, fanáticos–. También se reformulaba, progresivamente, la duración del conflicto. En lo que es dramáticamente importante y una ilustración de la ausencia de plan alguno. De una duración plis-plas, se pasaba, en 48 horas, a “cuatro o cinco semanas”, que en cinco días han pasado a una duración de varios meses. La guerra, en fin, puede durar hasta septiembre, según informa Politico citando fuentes de la Casa Blanca. Lo que se acercaría al desastre político para Trump si pensamos que el interés inicial era realizar una acción rápida, sensible de ser un fósil ya olvidado en noviembre, cuando se produzcan las –cada vez más dudosas– elecciones parciales a representantes en EEUU. Hablar de un conflicto hasta septiembre es jugarse la vida a la ruleta rusa.
El abanico territorial del conflicto abarca desde el Mediterráneo hasta Sri-Lanka
El abanico territorial del conflicto abarca desde el Mediterráneo hasta Sri-Lanka
10- Sobre el caos. Esta mañana a primera hora el conflicto ya ha afectado a 13 Estados. Muchos. Además, uno de la UE –Chipre; desde Alejandro Magno que no había un conflicto entre griegos y persas; vivir para ver–, otro de la OTAN –Turquía– y otro ya definitivamente fuera de la región –Azerbaiyán, antigua provincia iraní conquistada, en su día, por los zares; Tolstoi hizo una obra magnífica sobre esas campañas caucásicas inacabables, el far west ruso–. El abanico territorial del conflicto abarca desde el Mediterráneo hasta Sri Lanka, punto en el que, de una manera confusa y poco clara, se ha producido el primer hundimiento, por parte de un submarino de EEUU, de un buque de guerra iraní por torpedo desde la II Guerra Mundial. Todo ello habla de la extrema fragilidad de la situación. De su volatilidad. También económica.
11- El lunes 2M, los mercados abrían con subidones en gas y petróleo. Inferiores, no obstante, a los previstos. La razón: los mercados, de alguna manera, se acostumbran a Trump, de manera que asumieron, en silencio, en su fuero interno, durante el finde, un subidón que no llegó a ser rotundo, sino que ha ido produciéndose a lo largo de la semana. El gas supera en un 50% su precio del 27F, y la gasolina sube. Se cree que el límite, la punta de esta crisis, será llegar a los 140$ el barril. Recuerden esa cifra, que será la frontera del conflicto hacia el pasote. Ormuz está cerrado. Lo que aumentará el precio del transporte no solo de gas y petróleo sino, por simpatía, de todo el transporte marítimo.
12- Ahora mismo, se desconoce el proyecto de EEUU. Al parecer, está tentando a los –pobres– kurdos, a entrar en territorio iraní. Si esto dura, y por necesidades del guión, alguien deberá entrar en Irán. Lo que supondría también una guerra civil en Irán –la peor de las guerras posibles; la más cruel y artesanal e imprevisible, pues depende más aún de la ira–. EEUU está intensificando sus ataques. Según se nos comunica –vete a saber– a bases militares, navales, de misiles, a instalaciones nucleares –cuidadín–, a agencias de seguridad, al complejo residencial de Jamenei, a la Asamblea de Expertos que debe nombrar a Jamenei 2.0. Israel, a su vez, está intensificando sus ataques a Líbano/Hezbolá. En ese trance, recibe los ataques de drones y misiles de Hezbolá. Día y noche. Lo que produce esta metáfora: hoy, Israel es un país de personas que duermen mal. No dormir es una actitud insostenible ante la vida. A su vez, Irán parece querer a) ampliar el conflicto, que se vuelva regional, de manera que haya una mayor presión regional para que EEUU lo detenga. Y b) también pretende aumentar el coste de la guerra. De hecho, según dicen los que saben, Irán está atacando con artefactos baratos –baratos: 20.000-50.000 pepinos–, que obligan a Israel y a EEUU a un gran gasto en armamento disuasorio de ese armamento. Sobre el gasto en armamento: Antony Blinken, secretario de Estado hace mil años, cuando Biden, ha señalado un hecho importante. EEUU se está pelando sus reservas armamentísticas, sin un argumentario claro, comprometiendo su seguridad futura. Por el mismo precio, Blinken habla del posible fin de esta guerra. Depende de dos variantes: a) los mercados –recuerden: 140$ el barril– y b) la munición –es decir, los mercados–. Y una tercera variable: que, independientemente del resultado, Trump declare la victoria y cese la guerra. Según Blinken, es la opción más probable.
13- A su vez, China parece pasar del buggy. Según The Economist/TE, China importa el 80% del petróleo iraní –que es el 10% de las importaciones de petróleo chinas–. Y exporta poco a Irán. Una ruptura comercial con Irán –poco probable pase lo que pase, según TE– sería un problema, pero no un gran problema existiendo Rusia. El conflicto actual, viene a señalar TE, incluso beneficia a China por dos razones: razón a) se elimina la posibilidad, hace tiempo ya descartada, de otro arsenal nuclear en Asia, y b) EEUU están gastando, en un punto alejado del Pacífico, mucho armamento, que no será utilizado contra China. Recientemente, a finales de enero, se anunció que China, Rusia e Irán habían firmado un pacto estratégico, también defensivo. Se comunicó, en ese momento, que el pacto era secreto y tan extenso que se iría comunicando por partes. Cosa que no se ha hecho. Por lo demás, China, respecto a Irán, parece emitir declaraciones formales de inquebrantable adhesión, pero tibias –siempre según TE–. Curiosidad: los informativos chinos, que no informaron, en su día, de los motines de la población iraní contra el régimen, sí que informan con total normalidad de lo que ocurre. Lo que es un indicativo de cierta ausencia de preocupación.
14- Lo descrito, salvo la cosmovisión china, es la descripción de una selva. ¿Lo es? ¿Esto es el caos, algo imposible de establecer cómo se llegó a ello, su proceso de toma de decisiones? ¿Es, por ello, una catástrofe, esas cosas que, como las setas, las tormentas, los terremotos, nacen solas, se deben a sí mismas y ante las que no puedes hacer nada, salvo encogerte de hombros?
15- En su último libro –El fin de nuestro mundo. La lenta irrupción de la catástrofe, Traficantes, 2025–, Emmanuel Rodríguez habla de la catástrofe. Como sitio, como hecho, como algo tridimensional. De la asunción –en la sociedad, pero más aún, diría, en la política, en sus profesionales, en ese nuevo sujeto denominado político, que ya no procede de la sociedad, sino de una escuela, una cosmovisión autosuficiente denominada política, que hace décadas que transcurre en el neoliberalismo– de la catástrofe –económica, ecológica, geopolítica, como algo irreversible. De manera que las élites, su oficio, ya no consiste en administrar el progreso, sino en administrar la catástrofe. Lo que limita absolutamente el reformismo. De hecho, viene a señalar Emmanuel, el grueso de la política, en esta fase, es tan solo emisión de guerra cultural, la simulación de conflicto en otro punto, alejado del conflicto real. Todo ello se traduce, dice Rodríguez, en un “nihilismo dulce” en la sociedad, que asume la catástrofe como posibilidad. Debe de ser una situación, un proceso avanzado, pues ese “nihilismo dulce” parece estar dando paso a un nihilismo absoluto en algunas élites. Por ejemplo, en las de EEUU e Israel. Próximos a una semana del inicio de este conflicto, peligrosamente cercano en su forma y aspecto a una guerra mundial, el conflicto, así, solo se explica en el nihilismo. En la contemplación del abismo con naturalidad. En la idea de que la realidad son setas, tormentas, epidemias, esos fenómenos ante los que solo cabe encogerse de hombros y asumir que las víctimas iban a morir igual. Y eso es, tal vez, lo que está pasando. La asunción de la catástrofe por parte de la política.
16- Sobre el nihilismo EEUU. Su sello. Impresiona saber que el proceso de toma de decisiones de Estado desde enero –lo de Maduro, de de ICE, ¿lo de Irán?– ha sido formulado por la IA de Palantir, que ha utilizado Claude de Anthropic –ahora, esa empresa no juega a este juego– dentro de la IA de Palantir, rebautizada como Plataforma Para La Toma De Decisiones Críticas. El nihilismo, en fin, era esto, y no aquellos pequeños asesinos del XIX.
Lo único claro en todo este lío es el nacimiento de la némesis de Trump: Sánchez
Lo único claro en todo este lío es el nacimiento de la némesis de Trump: Sánchez
17- En su gama de grises, eso –nihilismo– es lo que está pasando en Europa. El inicio del conflicto fue saludado de manera extraña por la élite de la UE, que vino a señalar la gravedad de la respuesta iraní, pero no la gravedad de la guerra ilegal iniciada por EEUU e Israel. Sorprendentemente, la ilegalidad de la guerra no ha sido una constante en Europa. Sorprendentemente, la guerra, además, fue saludada por muchos líderes europeos de manera implícita. Sorprendentemente, Francia, en cumplimiento de tratados con monarquías árabes, ha enviado un portaaviones al Mediterráneo. Sorprendentemente, en un viaje oficial a Washington, el canciller Merz fue ambiguo frente a los ataques de Trump a España, por su negativa a que EEUU utilice las bases españolas para misiones de ataque. Sorprendentemente, en lo que no tiene precedentes, España se negó a la utilización, precisamente, de esas bases para misiones de ataque. Sorprendentemente, UK ha hecho lo mismo. Sorprendentemente, España ha enviado una fragata, para colaborar con el portaaviones francés. No se trata de una secuencia de hechos claros, sino de hechos contradictorios entre sí.
18- El nihilismo parece empaparlo todo también en Europa. Y, con él, su subproducto, la emisión de guerra cultural. Cuesta diferenciar, por todo ello, lo que, ante todo este conflicto, es política –ya saben, decisiones, tácticas para acceder a ellas–, lo que es guerra cultural –la simulación de conflicto–, o lo que es nihilismo –la época; la inconsciencia de que las catástrofes son ya inevitables, ese estado de ánimo periódico, el estado de ánimo predominante en 1914–. Pero sería importante hacerlo, pues lo único claro en todo este lío es el nacimiento –en la política, pero también en sus contrarios: la guerra cultural, el nihilismo– de la némesis de Trump: Sánchez.
19- Estamos en una época fluctuante, líquida, dada a fenómenos imprevistos y, por ello, a líderes no previstos –metáfora: el alcalde de New York–. Si Sánchez juega bien sus cartas –no solo las nihilistas, no solo las comunicaciones/de guerra cultural, sino las políticas, esa rareza exótica– puede acceder a una situación nueva e insospechada, no solo en el ámbito local.
20- Si, claro, no muere atropellado por Trump. Sánchez, en esta incursión, no se enfrenta a un juez cutre, a un Feijóo con la alpargata en la boca, a un Abascal recurrente, sino a una potencia. Y siempre también que no le coma el terreno todo lo contrario a Sánchez: Meloni. Su detallado “Italia no está en guerra ni quiere entrar en ella” puede ser algo más operativo que el genérico “no a la guerra” de Sánchez. Los ultra-nihilistas son los que mejor se mueven, en fin, en el nihilismo.
21- Es preciso seguir describiendo lo que sucede. No es una catástrofe. Es un cúmulo de decisiones de personas con nombre y apellidos, en la época de la gestión de las catástrofes que no son catástrofes, sino cúmulo de decisiones de personas con etc.
