Votar a un zumbado
Abelardo de la Espriella es la última incorporación a la Familia Monster de la ultraderecha mundial. Millonario y propietario de una de esas barbas que parecen dibujadas por un tatuador amante del barroco, este abogado de 48 años decidió hacerse llamar “el tigre” en plena campaña electoral. Desde su círculo cercano explican hoy con orgullo cómo surgió tan brillante idea: “Como Milei es el león y ganó, pues Abelardo quiso ser el tigre”. Y la gente lo llamó el tigre. Y él, con su aspecto de tertuliano de Sálvame Deluxe con varios trienios cotizados, rugía como un tigre en sus mítines porque Milei rugía como un león. Y a la gente le gustaba. Y lo votaron porque el tigre prometió muchas cosas buenas y a ti cuándo te han mentido un león o un tigre. Y chao pescao, que diría Ayuso.
Nada más estrenarse De la Espriella como presidente, el gran terremoto sacudió Colombia. Al flamante mandatario, que había asegurado tener a Dios en su equipo de campaña, no le quedó más remedio que convocar a los medios para dar explicaciones por lo sucedido con su colaborador. Al parecer, Dios había........
