No mires a la derecha
De qué tratáis, preguntaba mi abuela cuando ya no era capaz de mantener una conversación, pero le interesaban las de los demás. Lo poco que le quedaba de conexión con el entorno intentaba aprovecharlo centrándose en lo importante. Por eso no intentaba saber quién decía qué, ni qué opinaba quién, sino de qué iba la cosa, así, en general. El marco, lo llaman los politólogos que, imitando a mi abuela, saben que ahí está la chicha. Quien pone el marco, quien decide de qué se habla, impone el relato. Como ya saben, tuvo lugar en Madrid el intento un millón por unir a la izquierda con solemne entrega de flores y diploma para Gabriel Rufián (ERC) y Emilio Delgado (Más Madrid). El marco era a ver qué cojones inventamos. Un marco adecuado, porque, como decía Anguita, la izquierda siempre tiene la obligación de ser creativa. Rufián lo es y Delgado también, dos líderes absolutos de la izquierda digital, tan importante hoy, especialistas ambos en colocar su mensaje, que con razón despertaron interés. Hasta mi abuela, más de derechas que la guantera del coche, hubiese preguntado: y esos dos de la tele, ¿de qué tratan?
Si el marco que se pretendía instalar era el de vamos a inventar, hoy se habla sobre cosas ya inventadas: seguridad y choque cultural. Dos marcos made in la guantera del coche que, por algún motivo, Rufián y Delgado decidieron colocar sobre la mesa. El de Esquerra habló del burka y dijo que es una salvajada que la izquierda no puede permitir. Los........
