Más señales de confianza
En enero pasado fue Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y el jueves pasado le tocó el turno a Sergio Díaz-Granados, titular de CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. En menos de dos meses, los principales ejecutivos de dos de los organismos crediticios más importantes del mundo visitaron Bolivia y comprometieron cooperación económica, en algunos casos a fondo perdido. Para un país que hace solo medio año parecía hundirse en una crisis aparentemente irresoluble, esas noticias suenan alentadoras.
La visita del presidente de la antiguamente conocida como Corporación Andina de Fomento (CAF), es, indudablemente, la noticia de la semana, debido al alcance de los convenios firmados ayer en Uyuni, que posibilitarán un préstamo de riesgo soberano de largo plazo por hasta 110 millones de dólares, para el proyecto de una planta de energía solar en Tupiza. En cuanto al salar mismo, se impulsará el turismo mediante cooperación no reembolsable.
Son logros innegables, pero lo que crea mayor expectativa es el anuncio de que, a lo largo de la gestión del presidente Rodrigo Paz, se podría sumar una cantidad mayor de cooperación internacional por parte de CAF. “Imaginemos los cinco años del presidente Paz, identifiquemos cuántos recursos ponemos a disposición de Bolivia. Dijimos, un mínimo de 3.100 millones de dólares en los siguientes años”, sostuvo el colombiano Díaz-Granados, y añadió que, tras el anuncio, “los mercados reaccionaron a favor de Bolivia inmediatamente y eso se tradujo en beneficios y en confianza”.
La clave está en la confianza, palabra que también utilizó el Presidente del BID, cuya visita fue calificada de histórica porque se concretó 15 años después de que la última autoridad de ese nivel llegó al país.
Goldfajn resaltó la decisión de acompañar a Bolivia en este momento histórico y priorizar la restauración de su economía, y comprometió un apoyo de 4.500 millones de dólares para créditos destinados a sectores vulnerables y proyectos aprobados en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
En las actuales circunstancias de Bolivia, los recursos financieros son vitales para estabilizar y relanzar la economía nacional, sobre todo luego de que las previsiones del Banco Mundial señalaran que la recesión continuará hasta 2027. Urge adoptar y ejecutar medidas fiscales para revertir esta tendencia y comenzar a crecer.
El mensaje del Banco Interamericano no se enfocó solo en los 4.500 millones de dólares a los que podrá acceder Bolivia, sino en remarcar que el crecimiento económico se traduce en esperanza, en inversión y en oportunidades reales. “Queremos lanzar una plataforma diseñada para Bolivia, alineada con el plan de desarrollo económico y social, y con las prioridades de bolivianos”, dijo su presidente.
El apoyo económico del BID puede ayudar a revitalizar la economía y mitigar el impacto de la recesión especialmente en los sectores vulnerables de la población boliviana.
El presidente Paz remarcó que los créditos se administrarán de manera honesta. “Coincidimos plenamente en que la estabilización económica es solo el primer paso; el verdadero reto radica en construir un modelo de crecimiento sostenible y equitativo que llegue a cada hogar boliviano y se traduzca en obras, infraestructura, salud, educación y empleos”, señaló.
Ambas visitas demuestran que la percepción que se tenía de Bolivia ha cambiado y que es posible recobrar la confianza de los organismos financieros para continuar en la senda de la reactivación económica.
