Caso Beller-Cerimedo: Inseguridad y corrupción
Bolivia se está acostumbrando peligrosamente a convivir con la muerte o con los actos de sicariato. Los tiroteos, los asesinatos por encargo y los ajustes de cuentas ya no sorprenden. Y con igual naturalidad se reciben las noticias de nuevos derrumbes, explosiones o intoxicaciones en las minas. Cambian los escenarios y los responsables inmediatos, pero el resultado es el mismo: vidas perdidas que el Estado tenía la obligación de proteger o vidas a punto de perderse, en lugares públicos y, tampoco nadie hace nada.
Ambos fenómenos han terminado reducidos a estadísticas. Se informa del número de muertos o de intentos de asesinatos, pero rara vez se profundiza en las responsabilidades. Detrás de cada cifra hay decisiones, omisiones y autoridades que no cumplieron con su deber. Mientras la atención se concentra en contar víctimas, los responsables........
