Un perfume que huele a moralina
Meses atrás, la casa de moda francesa Yves Saint Laurent lanzó una campaña publici-taria titulada “No lo llames amor”, que forma parte de su programa El abuso no es amor.
Uno de sus anuncios, de hermosa fotografía y gente linda promueve un perfume de la línea Beauty con lo que parecen imágenes tradicionales de un romance apasiona-do y hasta idílico entre una mujer y un hombre; ambos muy sexis. La atmósfera y la música de melodías suaves al inicio, y luego densas con coros disonantes -que en-vuelven los momentos extáticos que atraviesa ella mientras baila o se rocía el perfu-me- y los silencios repentinos que aumentan la tensión, sugieren que se trata de algo más que de simple mercadotecnia.
La campaña, que tiene menos que ver con la promoción de una fragancia que con el activismo en contra del abuso y las relaciones tóxicas, se lanzó un 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
Un amigo publicista, que fue quien compartió este spot, nos hace saber que las mar-cas que tienen una visión de propósito, que se suma a la creatividad y a la analítica de sus comunicaciones, tienen más éxito y crecen hasta dos veces más que las que no combinan esos tres factores.
No tengo los rudimentos suficientes para analizar los........
