Lo poco asusta, lo mucha amansa
Las abuelas, en su sabiduría, tenían sentencias concluyentes que acompañaban cada circunstancia. El título de esta nota es propicio para lo que estamos viviendo esta última semana. De repente es como si se hubieran abierto las puertas de lo imprevisto y el volumen de las noticias vomitivas excede nuestra capacidad de procesamiento, con los riesgos que ello conlleva.
No se trata solamente por las noticias del ámbito gubernamental y las incertidumbres que genera el futuro de la política. El último conflicto de 52 días que empezó con un pedido desproporcionado e imposible de lograrse en ese momento, la renuncia del presidente Rodrigo Paz, está siendo reposicionado y no haríamos bien en no reconocerlo. Dejo claro que soy de quienes creen que no hay Plan B y que el gobierno........
