menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Ni James Bond, ni Maxwell Smarth, ni Austin Powers

23 0
11.10.2026

El espionaje tiene una larga data, no es reciente.

Sun Tzu, en su popular obra ‘El arte de la guerra’, afirma: “Quien conoce al enemigo y se conoce a sí mismo no correrá peligro en cien combates”. Para ello es necesario el espía. Tiene claridad del rol que debe jugar y de su razón de ser.

Es en el siglo XX que el espía adquiere una importancia mayor para los estados que conforman agencias especializadas. El estallido de la Segunda Guerra Mundial y la instalación de la Guerra Fría favorecen su existencia.

La IA define al espía como una “persona que observa, escucha o investiga de forma secreta y disimulada para obtener información confidencial, militar, política o empresarial y transmitirla a quien tenga interés en ella”. En consecuencia, su tarea principal es recopilar información confidencial para entregarla a alguien con el fin de lograr una ventaja, sin seguir procedimientos normales. Estos personajes cumplen su función con regulaciones directas o indirectas que justifican su accionar.

Su existencia ha inspirado una abundante producción literaria y cinematográfica, que ha dado lugar a emblemáticos personajes como James Bond Agente Secreto 007 con licencia para matar, el monumental Maxwell Smart el Agente........

© Correo del Sur