Psicosoma | Escuela Tranquilino Sáenz Rojas
Psicosoma | Escuela Tranquilino Sáenz Rojas
Suave, cortés, coqueta y rezadora.
La paz no es algo que simplemente encontramos,
es algo que tenemos el deber de construir juntos.
16/06/2026.- Rubén Darío, el príncipe de las letras castellanas, se refirió a la gentileza de los habitantes de Heredia (Costa Rica) en un epígrafe escrito tras su estancia en el centro de la ciudad hacia 1891; un testimonio de la humanidad de esta gente que se percibe todavía en los tiempos actuales.
Acudir a espacios estudiantiles representa "votos", actos de esperanza y paz que me transportan a las canchas, estadios y auditorios que alimentaron mi pasión por las artes. Todos mis recuerdos de vida están colmados de bailes, declamaciones, recitaciones, contrapuntos, retahílas, actuaciones de teatro y música de arpas, violines, charangos, quenas, zampoñas, guaruras y tambores. En ese navegar de ensueños, disfruto al lado de mi compañera Kristy Barrantes Brais nuestra asignación para representar a la Asociación Costarricense de Escritoras (ACE) —coordinada por Adriana Hidalgo— como jurados de Artes Literarias en el quincuagésimo Festival de las Artes 2026.
En la provincia de Heredia se vive el bullicio estudiantil; una juventud en sus calles, plazas y rincones que me hace sentir como en la ciudad universitaria de Granada (España) o en la de Mérida (Venezuela), con ese respirar vital, la naturaleza hospitalaria del poblador y un entorno sanador que me atrapa. Hace apenas dos años que llegué a esta provincia, conocida como la cuna de la educación costarricense. No sabía que fue la región donde se inició la organización y formación de maestros y maestras de todo el país. Aquí habitaron grandes pensadores, docentes y escritores que amaban al ser humano y, en especial, a la niñez, como Carmen Lyra, Omar Dengo, Joaquín García Monge y Tranquilino Sáenz Rojas, quienes dejaron un aliento esperanzador.
Al evocar el "veinte años no es nada" del Morocho Gardel frente a los........
