La Carrera Docente cumplió diez años: ¿por qué tantos profesores siguen fuera del sistema que debía desarrollarlos?
El autor de esta columna sostiene que, a diez años de la Ley 20.903, el principal problema de la Carrera Docente no es la falta de oferta formativa, sino un diseño que ha privilegiado la evaluación y el reconocimiento por sobre el desarrollo profesional efectivo. Plantea que Chile debe descentralizar la formación, separar evaluación de desarrollo y garantizar tiempo protegido para que los docentes puedan formarse y mejorar su práctica. Concluye que «Chile tiene una arquitectura institucional valiosa y una deuda de implementación que ya no puede atribuirse a la novedad del sistema. Es hora de una evaluación honesta —con datos, con los docentes dentro de la conversación— y de reformas que pongan el desarrollo profesional real, no solo el reconocimiento formal, en el centro de la política educativa».
Imagen de portada: Pablo Ovalle / Agencia Uno
En abril de 2026 se cumplieron diez años desde que Chile promulgó la Ley 20.903. La ceremonia de promulgación fue presidida por la expresidenta Michelle Bachelet en el Museo de la Educación Gabriela Mistral. El mensaje del gobierno era claro: todos los niños, niñas, jóvenes y adultos del país tienen derecho a aprendizajes de calidad sin importar sus recursos ni origen, y el nuevo Sistema de Desarrollo Profesional Docente era uno de los pilares de esa reforma, reconociendo el rol insustituible del Estado en el apoyo al ejercicio docente. Fue presentada, en suma, como una reforma histórica. Y en parte lo fue. Pero los datos que emergen de la investigación sobre su implementación revelan una brecha incómoda entre la promesa y la realidad: según la evaluación del PNUD (2023) al Sistema de Desarrollo Profesional Docente, el sistema de inducción para docentes noveles, uno de los pilares del nuevo sistema, alcanzó una cobertura de apenas el 1% de quienes debían recibirlo.
Ese número no es un accidente administrativo. Es el síntoma de un diseño que confundió reconocimiento con desarrollo.
LO QUE LA LEY PROMETIÓ Y LO QUE CONSTRUYÓ
La Ley 20.903 tuvo un mérito genuino: por primera vez, Chile estableció una carrera docente con trayectoria explícita, asignaciones diferenciadas y una arquitectura institucional que situó al (Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas) CPEIP como eje del sistema, estructurando la trayectoria profesional en cinco tramos progresivos: desde el Tramo Inicial, que corresponde a los primeros años de ejercicio, pasando por el Temprano y el Avanzado, que reconocen la consolidación de competencias pedagógicas, hasta los tramos Experto I y Experto II, reservados para quienes alcanzan el más alto nivel de desarrollo y reconocimiento en la profesión. La formación continua........
