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Tambores de privatización: lo que se dice y no se habla sobre Codelco

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29.04.2026

Lanzado ya el debate sobre una eventual privatización de Codelco, el autor de esta columna aterriza los datos que se han hecho públicos para señalar que lo que se dice solo es parcialmente verdad. Sostiene que «lo que hoy subyace en el debate sobre Codelco no es una cuestión de gestión, necesariamente, sino el sentido actual de la propiedad estatal de medios de producción estratégicos para la vida nacional. La propiedad privada del Estado -la llamada propiedad pública- sobre recursos estratégicos se diferencia del resto de la propiedad privada en que es puede ser sometida al debate político, es decir, sometida, con todas las dificultades propias de la política, al control colectivo».

Imagen de portada: Mina Chuquicamata Subterránea / Codelco – Agencia Uno

Si bien para nadie que esté dentro de la discusión es un misterio la situación de Codelco, desde la tensa junta de accionistas de abril de este año, donde el ministro de Hacienda Jorge Quiroz interpeló al presidente del directorio Máximo Pacheco, se ha abierto un debate público sobre el presente y futuro de la empresa. Tal como se ha señalado en este medio y en otros informes, Codelco pasa por una situación compleja. Según los informes disponibles y memorias Codelco ha invertido cuatro veces en la última década sin poder expandir la producción, es más, esta cae. Las causas también son conocidas: declive geológico, transición a faenas subterráneas y abandono de la exploración. El resultado: menores ganancias y menor aporte fiscal. Esta situación se ha prestado, como ocurre con la entrevista de Tomás Mosciatti y Gustavo Lagos, para volver a hacer sonar los tambores de la privatización. Landerretche, por su parte, también salió a advertir sobre lo mismo. 

En la entrevista de Bío-Bío, haciéndose eco de la situación de la empresa, tanto entrevistador como entrevistado buscaron resaltar la condición aparentemente crítica de la minera estatal. Dentro de las cuestiones indicadas como síntomas se menciona la caída de la producción -de 1.730 mil toneladas métricas finas (tmf) en 2004 a 1.334 mil tmf en 2025-, la caída de las utilidades netas del cobre -de cerca de US$7.000 millones en el superciclo a US$534 millones en 2025-, el creciente endeudamiento -que pasó de US$9.900 millones en 2012 a US$25.958 millones en 2025- y, quizás el comentario más cuestionable, el perfil “rentista” de la empresa que ha entrado en el negocio del litio sin ser este su giro principal.

Si bien en todo comentario tendencioso siempre hay elementos de verdad -basta con ver los balances para identificar la caída de la producción, el aumento de la deuda y las utilidades por concepto de cobre, que son modestas, sin duda- el problema no está en los datos que se citan, sino en lo que se dice, pero no se habla. Y es que hay al menos tres........

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