Patrimonio arqueológico bajo amenaza por la megarreforma: la falsa eficiencia de destruir antes de conocer
El autor de esta columna advierte que la reforma al régimen de permisos arqueológicos, incluida en la megarreforma, debilita la protección del patrimonio al privilegiar la rapidez administrativa por sobre la evaluación técnica, con riesgos especialmente graves para los sitios arqueológicos y los derechos de los pueblos indígenas. Sostiene que «un país que sacrifica su patrimonio en nombre de la rapidez no se desarrolla: se empobrece. La verdadera pregunta, entonces, no es si debemos mejorar los procedimientos —por supuesto que sí—, sino en qué dirección».
Imagen de portada: foto referencial (Getty Images / Canva)
El proyecto de ley para la “reconstrucción nacional y el desarrollo económico y social” (boletín N°18.216-05) contiene una modificación poco discutida y especialmente peligrosa: la reforma al régimen de permisos arqueológicos de la Ley N°17.288 sobre Monumentos Nacionales. Presentada bajo el lenguaje tecnocrático de la “racionalización”, la “certeza jurídica” y el combate a la “permisología”, la propuesta impone plazos fatales ante hallazgos arqueológicos y crea una categoría de “intervenciones menores” que podrían ejecutarse sin autorización previa.
El problema empieza en el nombre. Llamar “permisología” a lo que son controles básicos para evitar daños irreversibles no es inocente: convierte garantías del interés público en obstáculos. En materia arqueológica, esa retórica es especialmente peligrosa, porque el patrimonio destruido no se reconstruye. No se trata de oponer patrimonio e inversión: una obra que avanza destruyendo evidencia arqueológica no gana certeza; fabrica conflictos, judicialización y desconfianza.
CUANDO REDUCIR TRÁMITES COMPLICA LA INVERSIÓN
El proyecto asume que los permisos arqueológicos son una traba burocrática. Pero cumplen una función distinta: son procedimientos de evaluación de riesgo, que permiten al Estado determinar si una intervención puede destruir patrimonio irremplazable y recuperar la información que esos vestigios guardan antes de que desaparezca.
En la mayoría de los casos, un sitio no aparece completo desde el inicio. Lo primero puede ser un fragmento cerámico, un rasgo, una pieza lítica o un pequeño resto óseo; pero ese indicio puede ser la señal de un........
