Menos estudiantes, más educación: una oportunidad demográfica
El autor de esta columna analiza el impacto de la crisis de natalidad en el país, la que traerá como consecuencia menos alumnos en las aulas. Ante esto, dice que el camino no tiene que ver con luchar para que esta tendencia cambie, sino que se abre otra perspectiva, que es mirar eso como una oportunidad. Dice que «Chile tiene la posibilidad de mostrarle a América Latina que hay un camino alternativo al de Asia: no gastar fortunas para revertir lo irreversible, sino que usar la transición para construir la educación que merecen nuestros niños y comunidades».
Imagen de portada: Karl Grawe / Agencia Uno
¿Qué hacemos con las salas cuando se van quedando vacías?
Es una pregunta que suena lejana, pero que se instala en miles de escuelas de América Latina. En 2025, Chile registró la tasa de fecundidad más baja de su historia: 0,99 hijos por mujer. Es la primera vez que caemos bajo el umbral simbólico de un hijo y la cifra más baja de toda la región. Los nacimientos han disminuido un 46,9% en poco más de 30 años. No es una proyección ni advertencia de futuro, pero los niños que no nacieron serán las sillas vacías de las salas de clases en la próxima década.
El cambio demográfico avanza en el sistema educativo como una ola: entra por la educación inicial, sigue por la básica, y llegará a la media y la educación superior. En Chile, la matrícula de educación parvularia acumula una caída cercana al 15% en cinco años; y la matrícula escolar retrocede año tras año: en 2025 llegó a 3,54 millones de estudiantes con descensos sostenidos desde 2023. Algunos analistas estiman que, de mantenerse la tendencia, alrededor de tres mil de los once mil establecimientos que existen podrían cerrar en los próximos........
