¿Elegir o volver a influir? Cambios al Sistema de Admisión Escolar
La autora de esta columna escrita para CIPER analiza los argumentos dados por el gobierno para las modificaciones que anunció al Sistema de Admisión Escolar. Sostiene que hoy el SAE tiene una virtud igualadora: cuando hay más postulantes que cupos, todos los niños tienen la misma probabilidad de entrar. Concluye que «una última cosa, mucho más relevante: nada de esto toca lo más urgente. La discusión sobre cómo repartir los cupos no cambia lo que ocurre dentro de la sala de clases, que es donde deberían estar las prioridades. Solo cambia cómo se distribuyen los alumnos entre colegios. Mientras debatimos cómo repartir, seguimos sin debatir cómo mejorar los aprendizajes».
Imagen de portada: Óscar Guerra / Agencia Uno
El gobierno presentó hace unos días un proyecto que modifica el Sistema de Admisión Escolar (SAE), la plataforma centralizada que asigna los cupos según las preferencias que las familias declaran. Actualmente, si la demanda supera las vacantes, los cupos se asignan de forma aleatoria, salvo algunas excepciones que dan prioridad a hermanos de alumnos actuales, hijos de funcionarios, alumnos más vulnerables y, en ciertos casos, excelencia académica previa.
El proyecto propone que el sistema actual sea optativo para los colegios con sobredemanda, que podrán escoger un mecanismo alternativo en el que el colegio define sus propios criterios de selección, que podrían incluir notas, entrevistas, informes de asistencia, la adhesión al proyecto educativo, o incluso la cercanía de residencia. Para justificarlo, el Ejecutivo sostiene tres ideas: ponderar el mérito, resguardar proyectos educativos distintos y que los padres «vuelvan a elegir».........
