¿Preparados para la quinta crisis económica del siglo XXI?
Algunos iluminados proclamaban a finales del siglo XX que la economía iba a crecer de forma sostenida e indefinida, sin altibajos, gracias a los aumentos de la productividad derivados de la revolución tecnológica en marcha que había traído internet a nuestros hogares. Era el fin de los ciclos económicos, decían pensadores relevantes, en línea con el fin de la historia que sentenció Fukuyama tras la caída del Muro de Berlín. El pronóstico de una economía a salvo de crisis se demostró ilusorio bien pronto. El año 2000 vivió un batacazo de los valores tecnológicos, la llamada crisis puntocom: el Nasdaq inició en marzo un desplome que se prolongó dos años y destruyó un 78% de su valor. En esos dos años ocurrieron los atentados del 11-S y se confirmó que EE UU había entrado en recesión entre marzo y noviembre de 2001. Empezó la “guerra contra el terror” de George Bush y nunca acabó, se formó el trío de las Azores para atacar Irak, el terrorismo islamista golpeó a Europa. Hay extraños paralelismos con el hoy, cuando coinciden el temor a la sobrevaloración de los valores tecnológicos y un incendio catastrófico en Oriente Próximo. Hasta vuelve a sonar el “no a la guerra”.
Al funesto 2001 siguieron años de tipos de interés muy bajos en EE UU, que hincharon la burbuja inmobiliaria allí como en la España que estrenaba el euro. Todo eso empezó a pincharse en 2007 y reventó con estrépito en 2008, con la quiebra de Lehman Brothers. Era el inicio de la Gran Recesión, la segunda y la más profunda del siglo que, decían, no iba a conocer las recesiones. Se escuchaba entonces en España, donde gobernaba Rodríguez Zapatero, que el problema en EE UU no iba a afectarnos, pero el viejo continente y los países sureños en particular resultaron azotados sin piedad a partir de 2010. Vino la crisis del euro, salvada por el “lo que sea necesario” de Mario Draghi, y el rescate a la banca en España, que seguimos pagando y pagarán nuestros descendientes.
Aunque la economía había vuelto a crecer, las heridas de la crisis todavía dolían en 2020 cuando........
