Las pensiones entran en los años críticos sin la solvencia resuelta
El tic-tac de la vida llevará este año a unas 384.000 personas a la jubilación, y sacará de ella por fallecimiento a unas 274.000, y meterá de lleno a la Seguridad Social en la verdadera prueba de fuego para su solvencia financiera, en los años críticos en los que tendrá que abonar las prestaciones a las generaciones más numerosas de la pirámide demográfica. Y lo hará con su solvencia muy comprometida y muy dependiente de la ca...
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ja del Estado, y sin haberse dotado de las herramientas legales para garantizar su futuro sin traumas. Tras casi un decenio de decisiones cosméticas, los responsables públicos tendrán que echar mano de las dos únicas variables con capacidad de meter en cintura las cuentas del sistema: elevar las aportaciones y bajar las prestaciones. No hay otras.
Los últimos gobiernos han tenido una gestión negligente, cuando no pusilánime, con las cosas de la Seguridad Social, que son las cosas de comer para 20 millones de personas: los casi 10 de pensionistas que no disponen de otra fuente de renta que su pensión de retiro, y otros 11 millones que se jubilarán en los próximos 15 años, y que no disponen apenas ya de margen de maniobra temporal para buscar complementos alternativos a una renta pública que ha perdido seguridad.
El gobierno popular de Rajoy estableció una herramienta de estabilización de las finanzas de la Seguridad Social, el factor de sostenibilidad, que corregía las pensiones de retiro en función de la esperanza de vida. Pero la derogó (la aplazó a tiempos mejores) cuando la exigencia de los nacionalistas vascos se impuso para aprobar los Presupuestos de 2018, para una semana más tarde sacar al Gobierno de Rajoy de La Moncloa y........
