Trump: negociar y acabar la guerra con Irán, por humanidad y economía
“Let us never negotiate out of fear. But let us never fear to negotiate” (no negociemos nunca por miedo. Pero tampoco tengamos miedo de negociar), dijo el presidente Kennedy en enero de 1961. En plena Guerra Fría, John F. Kennedy buscaba un entendimiento con la URSS, para reducir el número de armas nucleares y, esencialmente, evitar una hecatombe nuclear. Que la mano tendida de Kennedy no era debilidad, lo demostró en la Crisis de los Misiles de Cuba (1962) cuando, con mano de hierro y negociaciones secretas, impidió el despliegue de armas nucleares soviéticas en el país caribeño.
En julio de 2015, Barack Obama citó aquella frase de Kennedy al anunciar el Tratado de No Proliferación Nuclear alcanzado con Irán, tras años de negociación. Durante 15 años, Irán se comprometía a no desarrollar armas nucleares. A cambio, se suavizaban las sanciones económicas a Irán y se reanudaba el comercio. Pocos consideraron que Obama negoció desde la debilidad; consiguió el objetivo: detener “un Irán nuclear”.
Trump tiene un cuadro del presidente Reagan en el Despacho Oval. No lo tiene porque admire a Ronald Reagan o esté de acuerdo con su ideario. Reagan es un punto de referencia esencial para los republicanos. Pero Reagan era cristiano y, cada vez más, Trump despierta dudas sobre si él realmente lo es. Las diferencias continúan: Reagan impulsó las negociaciones más decisivas con la Unión Soviética para la reducción de armas nucleares, bajo un principio: “trust and verify” (confiar y verificar). Obama usó esta cita de........
