La cumbre Trump-Xi presagia más riesgos que alivio
El mensaje de Donald Trump a China es claro: no piensa renunciar a lo que quiere. En concreto, el presidente de Estados Unidos no está dispuesto a perder la oportunidad de posar junto a su homólogo chino, Xi Jinping, durante la visita de Estado prevista para la próxima semana en Pekín. Sin embargo, el balance de su última estancia no invita al optimismo sobre la posibilidad de lograr avances de calado en esta ocasión, y los acontecimientos más recientes apuntan a que los riesgos de un mal desenlace, por reducidos que sean, superan con creces cualquier beneficio que ambas partes puedan obtener de las negociaciones.
No hay aún un resumen completo de lo que los dos líderes abordarán los días 14 y 15 de mayo, pero es probable que el déficit comercial de más de 200.000 millones de dólares de Estados Unidos con China encabece la agenda, incluso después de haber caído casi un tercio el año pasado. El secretario del Tesoro de EE UU, Scott Bessent, afirmó el lunes que Irán también estaría sobre la mesa. Pekín, por su parte, hace bien en presentarse como un anfitrión conciliador tras la desastrosa escalada........
