El factor humano en la gestión de fondos resistirá a la IA
Los enfoques cuantitativos y sistemáticos de inversión llevan mucho tiempo prometiendo dejar obsoleta la participación humana. Ahora, la llegada de la inteligencia artificial amenaza con eliminar a los humanos de la selección de valores de una vez por todas. Pero los sufridos gestores de fondos activos puede...
Para seguir leyendo este artículo de Cinco Días necesitas una suscripción Premium de EL PAÍS
n animarse. La historia de la industria –y, de hecho, la propia naturaleza de los mercados– sugiere que eso no va a suceder.
Invertir en valores negociados en mercados de Bolsa significa, en última instancia, procesar información –sobre fundamentos económicos, beneficios empresariales o incluso simplemente sobre los propios precios– y usarla para predecir hacia dónde se dirigirán los valores de los activos a continuación. Por eso, la posibilidad de seguir reglas extraídas de datos cuantitativos, en vez de confiar en el criterio humano, siempre ha ejercido un poderoso hechizo. Desde los analistas gráficos de principios del siglo XX, pasando por el lanzamiento de los primeros fondos indexados en los años 70 y la identificación de factores de rentabilidad excedente sistemática en los 90, hasta la aparición de franquicias especializadas en trading cuantitativo en la década de 2000, el objetivo de descifrar el mercado y de invertir mediante números ha sido algo parecido al santo grial.
Por tanto, no sorprende que la IA generativa –con sus algoritmos de autoaprendizaje que identifican y aprovechan patrones estadísticos sin necesidad de supervisión humana– cause una angustia existencial entre los gestores de fondos. Incluso los escépticos de toda la vida están tirando la toalla: Cliff Asness, fundador de AQR Capital Management, que gestiona 198.000 millones de dólares, admitió hace poco que su firma se está “rindiendo más ante las máquinas”. Sin embargo, los gestores de fondos........
