La agenda oculta del Ibex ante la IA y el ajuste de empleo que viene
“Es difícil saber qué necesidades vamos a tener en cinco años, pero somos conscientes de que va a haber capacidad excedentaria seguro. Tampoco está claro si saldrá a cuenta absorber los perfiles sobrantes en otros roles o si tendrán que dejar la compañía. Se trata de procesos que afectan a toda la cadena de producción, desde la interacción con el cliente, los procedimientos internos -con la consiguiente ganancia de productividad- o la toma de decisiones. Veremos”....
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Esta reflexión, efectuada por un alto ejecutivo del Ibex al ser preguntado por el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el negocio financiero, podría ser suscrita sin ambages por cualquiera de las grandes empresas que actualmente evalúan el fenómeno sin descanso. Es ir por el libro. Sin embargo, hay una agenda oculta sobre la IA, un inmenso bosque que no deja ver los frondosos árboles que dibujan su silueta en el tortuoso camino de la tecnología. Amazon, Oracle o Capgemini y sus miles de despidos irrumpen como noticias aisladas, un goteo anunciado que, por ahora y como las persecuciones de Brecht, afectan a otros pero no a mí. El mismo error.
“Los plazos se han acelerado. Lo que antes iba a pasar en cinco o diez años va a suceder en tres. Me consta que hay empresas del Ibex y grandes corporaciones no cotizadas con planes de contingencia muy elaborados que ya obran en poder de los departamentos de recursos humanos. Hay escenarios que suponen recortes en las plantillas de hasta el 30%”, confiesa un consejero de una compañía del principal selectivo español, al corriente de estas hipótesis de trabajo. Sobre el terreno, y según el último informe sobre indicadores de buen gobierno en el Ibex, elaborado por CC OO, las 35 principales empresas cotizadas españolas sumaban 1.263.377 puestos de trabajo.
El calendario importa. “El que lo haga tarde tendrá que afrontar un ajuste más duro”, constata un banquero de inversión con más de tres décadas de experiencia en la compraventa de empresas, consciente del ritmo vertiginoso al que avanza la tecnología y cómo los perfiles van quedándose atrás, desactualizados sin remedio. Es más, la propia operativa de M&A está empezando a verse más que nunca condicionada por la dimensión y la cualificación de las plantillas. El que compra con bicho sabe que está abocado a una reestructuración por la IA, lo que afecta a las valoraciones y a las........
