Irán, el efecto dominó para llegar a China
Menos de un mes para que se produzca el tan esperado encuentro entre Trump y Xi en Pekín y, contra todo pronóstico, será la seguridad energética de China, y no los aranceles, lo que marque la agenda de la visita tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. No se trata de un momento puntual de disrupción de suministro, se trata de seguridad económica y rebalanceo de hegemonías en Oriente Medio, mientras Washington sigue avanzando hacia sus objetivos en el Indo-Pacífico.
La sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre los aranceles de Trump podría haber marcado la agenda de la visita, pero será el petróleo el gran protagonista. Xi espera a Trump mientras busca garantizar que la economía china no se ralentice drásticamente. De momento, Pekín ya ha estimado una ligera desaceleración con el objetivo de crecimiento económico fijado entre un 4,5% y 5% para 2026. El consumo interior no repunta y el estallido bélico en Irán, además de desestabilizar el comercio mundial, puede convertirse en el lastre más importante para los objetivos de Pekín.
La guerra en Irán amenaza con elevar la inflación por encima del 3% y restar dos décimas de crecimiento a España
China importa tres cuartas partes del petróleo que consume su economía, pero durante el último año ha venido acumulando barriles masivamente, absorbiendo más del 90% de las reservas de crudo mundial, según la Agencia Internacional de la Energía, beneficiándose de precios más baratos, al tratarse de petróleo sancionado de Venezuela e Irán que han eludido los controles........
