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Tres apuntes para cerrar la semana

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Un pacto sin mayores sorpresas. El grado de sorpresa al ver que en Extremadura hay pacto entre el Partido Popular y Vox es igual ... a cero. A ninguno de los dos partidos le interesaba forzar la situación y acabar con una repetición de las elecciones. En el caso del PP, porque las adelantó y le salió mal la jugado, ya que las urnas fortalecieron en esa región al partido de Abascal, y a este último porque bastantes líos internos tiene en su propia casa como para comparecer de nuevo ante el electorado como el responsable de una situación de desgobierno. Ahora la incógnita es cuánto durará el acuerdo y cómo será la convivencia. Vox consigue en el pacto compromisos en materia migratoria que pueden quedar en un brindis al sol, pues algunos exceden las competencias autonómicas y otros pueden tener un complejo encaje legal. Y en cuanto a María Guardiola, ya se desdijo en su día cuando dio su palabra de no pactar con Vox y ahora vuelve a hacerlo.

El lío de Armengol. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, aparece ahora en el punto de mira de las investigaciones en torno a Koldo García, Víctor de Aldama y José Luis Ábalos por la misma torpeza que han tenido otros cargos socialistas: no contar en el minuto uno las cosas como fueron. Empezó diciendo que no había tenido contacto con el que fuera asesor plenipotenciario del ministro Ábalos y casi como que no sabían quién era Koldo García, después matizó sus palabras y ahora aparecen mensajes que reflejan que sí había un contacto estrecho. ¿Es que pensaba que los textos intercambiados no iban a salir? Haya o no responsabilidades legales, solo esa disparidad entre sus palabras y los hechos agiganta la sensación de que hay una responsabilidad política. No por lo que hizo entonces sino por no haber relatado las cosas como realmente fueron. Con su conducta, se lo ha puesto fácil a la oposición.

El voto venezolano. María Corina Machado, líder opositora venezolana, llega a Madrid con el apoyo del PP y con recelos por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. La misma Machado que teóricamente iba a suceder a Maduro tras la intervención de Estados Unidos, pero que en el minuto fue menospreciada por la Casa Blanca, que ahora está encantado con Delcy Rodríguez. El desembarco de Machado en suelo español conecta directamente con el pulso que mantienen el PP y Vox por atraer a los ciudadanos de origen americano afincados en España y que pueden votar. En ese duelo, Isabel Díaz Ayuso lleva la delantera con mucha diferencia.

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