La Orden de la Sonrisa
Emilio González Déniz
13/10/2026 Actualizado a las 08:58h.Aunque parezca que lo hago, no estoy hablando de política. O sí. Lo que quiero comentar es el cansancio que agarrota a muchas personas que ... conozco. Cabría decir que somos unos blandos, que nos agobiamos por poca cosa, o bien que esta cantinela se alarga indefinidamente en el tiempo. Yo creo que no es por ninguna de las dos cosas, ya se han vivido momentos muy duros y también otros que se eternizaron, y hemos aguantado. Entonces la respuesta debe ser otra. Hace ya bastantes días me preocupó que me sintiera sobrepasado, pero pronto me di cuenta de que lo mismo está pasándole a otras personas. Y es raro, porque un momento social del calado del actual debería tenernos atentos.
Pero resulta que no. Se ha establecido una especie de intento de desconexión entre nuestros cerebros y el ruido que nos llega. Sé de mucha gente que, como yo, pasa directamente hasta de los envíos bienintencionados en clave de humor (chistes, memes, parodias). Los reciben y los borran sin mirarlos. Mi impresión es que lo que cansa no es el exceso de noticias, las distintas opiniones, los disparates que se gritan desde uno y otro lado; lo que realmente nos tiene quemados es que hemos empezado a percibir que lo que se hace, se dice, se grita o se mueve forma parte de una especie de juego, mezcla de escondite, ajedrez y póker, que se hace como espectáculo mediático, y que el verdadero juego es otro, del que desconocemos las reglas, los premios, el propósito y hasta los verdaderos jugadores.
Juegan........
