Terrorismo sostenible
Según el Banco de España, actualmente existe la necesidad de construir 700.000 nuevas viviendas para poder cubrir la alta demanda existente en el país. El aumento de hogares unipersonales, especialmente por parte de población joven (hasta 30 años), junto con la llegada de inmigrantes, parece estar en la base de esta carencia que, de acuerdo al precepto (teo-)liberal, hace que la relación oferta-demanda se desequilibre, provocando el disparo al alza de los precios, de compra-venta y alquiler.
La cuestión que me surge, entre otras, es: ¿se trata de una situación sobrevenida, quizá por cierta falta de previsión y/o acción por parte de las distintas administraciones públicas intervinientes en la materia o bien, por el contrario, responde esto a una estrategia de colaboración público-privada, para mayor beneficio de un sector económico que hace virtud (beneficio) de la necesidad ajena (derechos esenciales)?
El declive del Estado del Bienestar, que podríamos poner como inicio en el último cuarto del siglo XX, plantea un enigma por resolver en el ámbito de la Ciencia Política: ¿Cuál es el propósito fundamental de cualquier Estado, a través de sus múltiples y diferentes instituciones, nacionales y regionales? A falta de alguna inteligencia cercana, decido recurrir a la artificial, que me aporta lo siguiente: “El propósito fundamental del Estado es organizar la voluntad del pueblo dentro de un territorio delimitado, para garantizar el bien común, la armonía social y la prosperidad de sus ciudadanos” (Leo IA).
Doy por buena esta respuesta: asequible, comprensible, sensata y parece que........
