El mundial, la IA y la universidad: ¿el fin de una era?
El salario que cobran las personas depende, además de su productividad, de la posición que ocupan en relaciones jerárquicas de poder dentro y fuera de las empresas y organizaciones. Y es que, al fin y al cabo, los salarios son el resultado de un proceso social, del que depende cómo se reparte la riqueza que se genera, tanto entre los dos grandes grupos que participan en la producción, capitalistas y trabajadores, como en el interior de cada uno de estos grupos. Si quieres ganar más dinero, nos dicen, lo que tienes que hacer es incrementar tu capital humano: adquirir conocimientos que hagan tu trabajo más productivo, y así conseguirás que tu jefe, el mercado, el Estado o quien sea que te pague te pague más. Claro que, ¿por qué tendrían que pagarte más, si pueden conseguir alguien que haga tu trabajo de manera más productiva por el mismo salario?
En la segunda mitad del siglo XX el crecimiento de las universidades se relacionó con lo que algunos autores denominaban el auge del profesionalismo. El término “profesión” tiene en la tradición sociológica un sentido distinto al coloquial. Una profesión, desde esta perspectiva, sería un tipo de trabajos para el que hace falta formación y conocimiento experto, que es ocupado por personas que tienen sentido de pertenecer a un grupo y que, al menos de manera explícita, se orienta al bien común. Los ejemplos de las profesiones clásicas, como la abogacía, la medicina, la ingeniería o la........
