De Braulio a Quevedo pasando por Bourdieu
Actualmente estoy realizando una investigación para comprender fenómenos como los digital nomads. Muchas de las personas que se autodefinen como tales, incluso aunque lleguen a asentarse en un lugar concreto, tienden a sentirse superiores al resto de las personas que habitan en el lugar en el que ellos (o ellas) viven, aunque sea por un tiempo. Y no es algo nuevo: cuando a finales del XIX la colonia británica dominaba la economía canaria tenía el sentimiento de superioridad propio de quien se siente la avanzadilla de la potencia más importante de su época, frente a lo que consideraban una tierra atrasada y en decadencia (véase Alonso Quesada y su Smoking Room). Cuando a partir de 1960 comenzó el turismo de masas, los académicos debatían acerca de si el turismo era un pasaporte para el desarrollo o una nueva forma de colonialismo. Sesenta años después, en Canarias tenemos a veces la sensación de que muchos turistas deben pensar que los destinos turísticos son los patios de recreo en que la gente de los países importantes puede venir a divertirse, teniendo en cuenta cómo se comportan. Cuando empecé a interesarme por la Sociología del Turismo aprendí que todo el mundo considera que los demás son turistas, pero que él (o ella) es otra cosa. Y es algo que sigue pasando. Un Digital Nomad: “viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente”. Algunos digital nomads se sienten superiores al resto de “extranjeros”, que como simples turistas no llegan a conocer los........
