De cuando Bertolucci nos llevaba al cine club, y otras leyendas
Caí de golpe en una sesión de cine club tardío sito en un colegio mayor de Santiago, a saber porque la lista era larga. La sesión consistía en una pequeña presentación del entendido de turno, la proyección de la película y el posterior y sesudo coloquio todavía prestructuralista y premoderno.
En aquella ocasión, impelido por ignotas fuerzas de la pensión donde vivía, se trataba de Prima della rivoluzione (1964), la segunda película de Bernardo Bertolucci. De todo ello han pasado más de cinco décadas y ahora solo sé, y ya es mucho, que aquel adolescente tímido y universitario se quedó para siempre con el nombre del director italiano. En principio parecía que........
