Comiendo de la dudosa luz del día
Hay autores que casi lo único que tienen son buenos o bonitos títulos. Por ejemplo, Ortega y Gasset, con la habilidad de no responder casi nunca a los contenidos del libro: a eso le llaman hoy, los cursis, gestión de expectativas. Un pionero en ese hacer fue Cela, de cuya novela La colmena se cumplen setenta y cinco años. Pero este artículo no va de ese señor, hoy olvidado en exceso, ni por el título que da pista de su primer libro, un poemario. Va de la miseria: tampoco.
La hija de un compañero filósofo y barcelonés, desfiló el día 12 al frente de un batallón de infantería por el paseo del Prado de Madrid. Ya es coronela, o........
