El Día del Libro: la resistencia del conocimiento
Hace unos años alguien me comentó que, en el tren de la vida, unas personas se suben y te acompañan hasta una estación determinada, donde se bajan y ya no vuelves a cruzarte con ellas; otras, se incorporan cuando menos lo esperas y continúan el viaje contigo; y, finalmente, muy pocas son las que te acompañan en todo tu recorrido, desde la primera a la última parada de ese largo trayecto.
Los libros cumplen la misma función, cincelando tu identidad a medida que creces y tomas decisiones. Convertidos en un hito kilométrico, indican el momento en que pasaron a formar parte de lo que eres, donde cada título emerge como un referente que te recuerda instantes y rostros, producto de un pasado al que te aferras en la lejanía de la memoria. Recurres a ellos con el respeto y la certeza de que son un elemento clave para explicar la realidad, comprender la evolución de la humanidad y favorecer el intelecto, sin olvidar que son esenciales porque democratizan la cultura y la información.
La efeméride del Día Internacional del Libro es un faro sobre un acantilado que, año tras año, rememora la necesidad de salvaguardar esta poderosa herramienta pedagógica, que también se ve afectada por los cambios sociopolíticos, las modas y........
