“Canarias no se vende”, pero ¿de verdad se ama y se defiende?
Como bien dice el refrán, “ la avaricia, rompe el saco”, y permítanme que me explique: en el año 2020, tras muchos intentos, visitas y valoraciones inmobiliarias, desistí de iniciar un proyecto con mucha ilusión dado que el mercado inmobiliario estaba entonces excesivamente sobrevalorado. En aquel año y, durante casi once meses, inmobiliarias y particulares me mostraron muchas propiedades “para entrar a vivir” y, sinceramente, todo, absolutamente todo lo que vi, eran propiedades en las que se podía sobrevivir… y poco más.
Cuevas mal pintadas y aisladas en más de 70.000 euros; casas totalmente destruidas donde, en muchos casos, era más factible y viable, económicamente hablando, una demolición pura y dura… y pedían más de 100.000 euros. La última que fui a ver y que estaba, a mi entender, en su justo precio (65.000 euros) por la ubicación, conexiones de transporte público, etcétera, resultó ser un intento de engaño al estar expedientada por Medio Ambiente y pendiente de demolición por haber realizado su propietario reformas que ocupaban un espacio natural protegido; menos mal que fui cauto y paciente al asegurarme previamente a la decisión de firma.
Han pasado seis años desde entonces y nuevamente llevo casi un año intentando volver a iniciar aquel proyecto para adquirir una propiedad donde preparar mi ubicación definitiva de cara a mi jubilación, vamos, una casita que me ofrezca tranquilidad y seguridad, pero sin grandes pretensiones, ni mucho menos; algo sencillo, pequeño y, sobre todo, con algo de terreno que me permita autoabastecerme del alimento mínimo y necesario como hacían muchos de nuestros abuelos antaño y que me permita plantar mis frutales, verduras, etcétera.
Pero, tristemente, lo que veo día a día expuesto en los diferentes portales inmobiliarios, así como la respuesta a esta problemática por parte de las distintas administraciones públicas implicadas, no sólo se aleja de mis necesidades, sino que, además, el intento evidencia una realidad que se aleja exponencialmente de mis capacidades. Y de la de muchos canarios como yo. Quiero insistir en dejar claro que yo no preciso de grandes superficies para vivir. En absoluto soy pretensioso: sólo necesito una casita que........
