Vuelven las filas por gasolina en Santa Cruz, YPFB atribuye demoras a nuevos aditivos
Santa Cruz.- Conductores en Santa Cruz de la Sierra volvieron a formar filas de varias cuadras y reportaron esperas de hasta tres horas para cargar gasolina, mientras Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) atribuyó la situación a una “leve demora” en los despachos por la incorporación de nuevos aditivos al combustible.
En un comunicado fechado el 3 de marzo, la estatal indicó que el retraso responde a un proceso de “preparación e incorporación de nuevos aditivos” como parte de una modernización del sistema nacional de combustibles, y aseguró que la provisión se normalizará “en las próximas horas”.
Sin embargo, desde la madrugada del miércoles se observaron filas en surtidores de la zona sur y oeste de la capital cruceña. En estaciones cercanas al quinto anillo y la Doble Vía La Guardia, vehículos particulares y motocicletas ocuparon más de tres cuadras. En otros puntos, conos de señalización advertían la falta de producto.
Conductores consultados señalaron que debieron recorrer varios surtidores antes de encontrar uno en funcionamiento. “Esperamos entre dos y tres horas”, dijo un automovilista, quien pidió no ser identificado. Otros reportaron que la situación ya se había presentado en días previos al carnaval y que durante 2025 los episodios de filas fueron recurrentes.
Las demoras no se limitan a Santa Cruz. En la planta de Senkata, en La Paz, más de 300 cisternas permanecen a la espera de descargar combustible desde hace más de 11 días, según transportistas.“Hace un mes cargué, estuve 14 días en Santa Cruz y 11 acá”, relató un chofer.
Los conductores afirmaron que varios colegas presentan problemas de salud por la altura y que la espera implica gastos adicionales en alojamiento y alimentación. Hasta el momento, YPFB no se ha pronunciado públicamente sobre esta situación específica.
En el ámbito político, Guido Nayar, candidato a gobernador por la agrupación Primero Santa Cruz, rechazó la versión de sabotaje atribuida en anteriores episodios a factores externos y sostuvo que el Gobierno “compró mala gasolina”. También cuestionó el uso de militares para resguardar refinerías. El Gobierno no respondió de inmediato a estas declaraciones.
En redes sociales circularon además videos de conductores en el Trópico de Cochabamba que denunciaron la supuesta distribución de gasolina de “mala calidad” y advirtieron a mototaxistas evitar su compra. YPFB, en su comunicado, afirmó que la incorporación de aditivos es una práctica “ampliamente utilizada a nivel internacional” que busca mejorar la calidad del combustible y proteger los motores.
La adición de componentes al carburante ha sido un tema sensible entre consumidores, en un contexto marcado por episodios previos de escasez y aumentos de precio. Aunque la estatal sostiene que se trata de una mejora técnica, las filas y las denuncias sobre la calidad del producto han reactivado la desconfianza en parte de la población.
