Mi almanaque se disparó
Mi almanaque se disparó
Autor(es): Rafael Pérez
Un vistazo a la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, antes de la llegada de Santo Domingo 2026
En el periodismo, las historias no siempre nacen en la calle. A veces esperan en silencio. La mía estaba en la cocina.
Buscaba fechas, plazos, entregas para BOHEMIA, esa revista centenaria que se resiste –como pocas– a desaparecer. Pasé la página del almanaque… y algo hizo clic.
La mirada ya estaba puesta en Santo Domingo 2026 (24 de julio al 8 de agosto).
No era eso. Era otra cosa distinta. Una pregunta pequeña. Caprichosa. De esas que no sueltan:
¿Cuántos Juegos Centroamericanos y del Caribe han caído también en años terminados en 6?
El almanaque, de pronto, dejó de ser papel. Se disparó.
La respuesta: cinco. Desde el origen, Ciudad de México 1926, hasta Cartagena de Indias 2006.
Allí estuve. Y allí –como a veces ocurre en este oficio– tuve que escribir una cosa… y después corregirme.
Eso viene más adelante.
Porque antes conviene recordar algo esencial: estos son los juegos regionales más antiguos que todavía respiran.
Y en esa historia, como ahora veremos, Cuba no ha sido espectadora. Ha sido protagonista.
Nuestro país terminó segundo: 44 medallas (14 de oro-15 de plata-15 de bronce). México, anfitrión, dominó con 67 (25-24-18).
Aquella delegación parecía........
