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Haz lo que yo digo…

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19.03.2026

Autor(es): Pastor Batista

Todo indica que, a pocas horas de haber incurrido en actos innecesarios e inaceptables de violencia y vandalismo, algunos autores empiezan a lamentarlo por sentirse “usados”

Por ese ejercicio espontáneo de criterios que suele emerger de la población en casos similares, es evidente, en sentido general, no prevalece entre los avileños, y tampoco creo en otras partes de Cuba, reconocimiento al modo en que tuvieron lugar sucesos protagonizados por un grupo de personas en Morón, durante la media noche de viernes para sábado.

Emprenderla contra la sede del Comité Municipal del Partido, a pedradas; sacar los muebles de la recepción y quemarlos en plena calle, o provocar daños también en una farmacia y en una tienda de la cadena TRD Caribe no ha sido, al menos durante más de seis décadas y media, el modo más sensato de resolver problemas reales que pueden existir y afectar a este país, como a cualquier otro.

Entiéndase: nunca ha sido, ni será, la violencia, fórmula sugerida y mucho menos aceptada por Cuba.

Tiene razón el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez al admitir –como hizo en X–: “Es comprensible el malestar que provocan en nuestro pueblo los prolongados apagones, como consecuencia delbloqueo energético de Estados Unidos, cruelmente recrudecido en los últimos meses”.

Igual efecto deja el desabastecimiento con productos alimenticios, el indetenible incremento de los precios, las penurias para extraer efectivo en bancos y cajeros…

En lo personal, no se me ocurriría afirmar que tales incomodidades, carencias y penurias dependan siempre o totalmente del sí brutal y cada vez más agudo bloqueo imperial contra Cuba.

De errores, como de buenas intenciones, también puede estar empedrado el camino al infierno o al paraíso.

A ejercer el criterio, a escuchar y ser escuchados, a poner puntos sobre íes, a sugerir o a exigir soluciones nos educaron desde niños, y en esa dirección creo muy saludable seguir educando a nuestros hijos, nietos.

Pero esa es una cosa, y otra muy distinta usar la violencia, el vandalismo, la agresividad, como un arma.

También lo dejó claro Díaz-Canel al aseverar: “Lo que nunca será comprensible, justificado ni admitido es la violencia y el vandalismo que atente contra la tranquilidad ciudadana y la seguridad de nuestras instituciones”.

Por cierto, eso lo sabían bien quienes lanzaron piedras, quemaron muebles y asaltaron locales por la fuerza. Tal arma es la........

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