Una parte inolvidable de BOHEMIA
Una parte inolvidable de BOHEMIA
Luis Hernández Serrano
Luis Hernández Serrano
Autor(es): Luis Hernández Serrano
Esta revista, que en mayo cumplió 118 años -la más antigua en español del mundo- pasó a ser, con el tiempo, lo mejor del Periodismo no diario en el país
Al día siguiente del asalto a los cuarteles Moncada y C.M. de Céspedes, Enrique de la Osa –Enriquito- redactó una información valiente sobre los acontecimientos, pero el censor de la tiranía la vetó. Además, le costó la prisión inmediata. Poco después, él contó que igualmente censuraban la Sección En Cuba, la más leída de BOHEMIA.
El temerario periodista vivía en H y 9, Vedado. Dos agentes de la Policía Secreta lo detuvieron, lo llevaron a su sede en la calle habanera de Reina y allí le dijeron: -Espere al jefe. Esa noche durmió en una butaca. Al otro día lo llamó por teléfono el ministro de Gobernación, Ramón O. Hermida: – “De la Osa, te he mandado a detener y a incomunicar por haber presentado en tu Sección En Cuba a vulgares asaltantes como héroes”.
Con suma modestia fue reportero, crítico, narrador y poeta, aunque su obra en estas dos últimas vertientes no se conoce mucho. Fue director de BOHEMIA y del diario REVOLUCIÓN hasta 1965, en sustitución de Carlos Franqui.
Se caracterizó por su coraje intelectual comprometido con las causas justas y sabía mucho de historia de América. Un día se le oyó decir a Ángel Augier: “Entre los intelectuales vivos es tal vez el artífice de la palabra impresa de más rica y abundante prosa en publicaciones periódicas”.
Alejo Carpentier recalcó: “Escribía en caliente sobre la materia activa y cotidiana, mientras el novelista y ensayista lo hace en la distancia”. Ávido lector, De la Osa prefería la novela. Poseía una privilegiada memoria y recitaba trozos enteros de poemas ajenos.
Cómo se hacía la Sección “En Cuba”
Con este nombre, el espacio se creó en 1950 por Enriquito y Carlos Lechuga, como parte del nuevo Periodismo de investigación, búsqueda o de “inside”, modalidad iniciada e inventada por periodistas norteamericanos ese mismo año.
Los jueves se cerraba tal espacio. La idea de su contenido se hablaba en almuerzos amistosos de largas sobremesas, encabezadas por Enriquito en sitios discretos. Colaboraban con dicha sección jóvenes excepcionales de su tiempo, devenidos grandes profesionales del Periodismo y de la Literatura como Ángel Augier, Nicolás Guillén, Regino Pedroso, Lisandro Otero, José........
