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Una policía hecha pueblo

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25.03.2026

Una policía hecha pueblo

Héctor Alejandro Castañeda Navarro

Héctor Alejandro Castañeda Navarro

Autor(es): Héctor Alejandro Castañeda Navarro

La transformación del órgano policial en Cuba, de ser un instrumento de terror al servicio de una minoría explotadora y del imperialismo, a una institución profundamente popular, revolucionaria y humanista, es la prueba irrefutable de que, cuando el poder reside verdaderamente en el pueblo, sus instituciones se convierten en baluartes de la justicia y la dignidad nacional

La historia de Cuba está marcada por una lucha heroica por la soberanía y la justicia social, que culminó con el triunfo glorioso de la Revolución el 1° de enero de 1959. Este acontecimiento histórico, liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, marcó el fin de una sangrienta tiranía y el inicio de la verdadera liberación nacional y de la construcción de una sociedad basada en los principios de justicia, igualdad y humanismo. En este proceso de transformación radical, las instituciones del Estado fueron refundadas para servir al pueblo, siendo la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) un ejemplo luminoso de este cambio.

Existe una profunda diferencia entre el aparato policial neocolonial y la actual PNR, institución nacida de la Revolución, consagrada a la protección del pueblo y a la defensa de sus conquistas. Un recorrido por distintas estaciones de policía de la capital permite constatar visualmente estas transformaciones, desde los objetos de represión empleados en el pasado, hasta las figuras tristemente célebres por su crueldad contra el pueblo.

Instrumento de terror y opresión

Durante la primera ocupación militar norteamericana (1898-1902) se transformaron las instituciones policiales, adaptándolas a los patrones existentes en los Estados Unidos.

Lejos de proteger a los ciudadanos, esta policía estaba al servicio exclusivo de los intereses de la oligarquía criolla y del imperialismo yanqui. Su función era garantizar el saqueo del país y silenciar, mediante el terror, las legítimas aspiraciones del pueblo. Era un apéndice del ejército y de los cuerpos de inteligencia al servicio de la tiranía.

El golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 desató de inmediato una amplia repulsa popular; se intentó detener mediante el aumento de la represión, los crímenes y las torturas, cobrando un significativo número de víctimas, en especial, jóvenes.

Entre 1957 y 1958, la 5ta estación de policía fue uno de los principales centros de actividad del coronel Esteban Ventura Novo, jefe del distrito y........

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