Entre peatones y ciclistas
Si bien la lucha por la ciudad se ha concentrado estas semanas en la vergonzosa ineficiencia de las obras de Plaza Perú, donde se ha coartado toda posibilidad de hacer vida urbana, quisiera detenerme en otra disputa: la lucha por el escaso espacio de la ciudad.
En la ciudad de los movimientos, si caminar puede entenderse como una práctica estética, como proponen Emanuela di Felice y Andrés Garcés en El oficio de andar andando, pedalear podría ser una práctica cinética. Ambos en movimiento, ambos habitando el mismo limitado y disputado espacio urbano. Pero basta bajar a la vereda para que la teoría tropiece con la realidad: aceras abandonadas, estrechas, quebradas o apenas mantenidas, sembradas de postes, letreros y paraderos que se disputan un espacio ya irrisorio. Adultos mayores, niños y coches intentando abrirse paso y, muchas veces, frente a ellos, impecables ciclovías escasamente utilizadas.
Debo sincerarme: soy peatón, ciclista y automovilista. No soy urbanista, sólo arquitecto y, quizás por eso, observo esta disputa más desde la vida urbana que desde los modos de transporte.
Caminar, como........
