El rol de las fundaciones dedicadas a la infancia
Un día cualquiera en la Fundación Don Bosco no ocurre en un solo lugar. En una residencia alguien prepara el desayuno temprano. En un programa de la tarde, un educador nota que un chico lleva dos días sin hablar y se sienta al lado sin preguntarle nada todavía. Una dupla psicosocial golpea la puerta de una casa donde la última vez no contestó nadie. Alguien acompaña a un adolescente a una audiencia en el tribunal de familia que va a durar quince minutos y de la que depende buena parte de su vida. Al terminar la jornada, la mayoría de esos chiquillos vuelve a su casa. Algunos se quedan con nosotros.
Nada de eso aparece en un informe. Y sin embargo, ahí es donde la Fundación Don Bosco existe de verdad. Junto a esa vida hay otra, también necesaria.
Convenios,........
