Pan para hoy, catástrofes para mañana
Chile no necesita elegir entre viviendas y naturaleza, entre desarrollo y protección, entre crecimiento y bienestar.
Preocupación han generado diversas declaraciones e incluso resoluciones del Gobierno en materia socioambiental durante su primer mes en ejercicio. Pese a la abundante evidencia científica disponible sobre las decisiones necesarias para enfrentar, mitigar y frenar el avance de la crisis climática en los territorios, el Ejecutivo parece haber optado por mirar hacia otro lado y perseguir una sola meta: aumentar la inversión en el país, incluso si ello implica hipotecar su futuro.
De otro modo, cuesta entender, por ejemplo, la decisión de retrotraer más de 40 decretos ambientales -de los cuales, pese a la promesa de reingresarlos en su totalidad, solo cinco han avanzado hacia Contraloría- o, peor aún, que un ministro de Vivienda y Urbanismo, de quien se espera comprensión tanto de la urgencia habitacional como de la importancia de los entornos donde esta debe resolverse, critique una supuesta “mala interpretación” de la Ley de Humedales Urbanos, normativa que sería responsable de una imaginaria escasez de suelo para construir viviendas en Valdivia. Más grave aún es que, pese a la desmentida de autoridades locales, académicos y especialistas, el ministro no haya querido rectificar sus afirmaciones.
De hecho, según........
