Cuando el Estado pierde el control sobre los niños, Chile entero debe alarmarse
Hace meses decidí hacer algo que en ese momento parecía incómodo para muchos, pero que era simplemente cumplir con un deber fundamental de todo representante público: fiscalizar cuando existen hechos que generan dudas y cuando el Estado tiene la obligación de entregar certezas.
Todo comenzó al detectar una situación que, desde el primer momento, resultaba preocupante. Diversos vuelos chárter provenientes desde Haití comenzaron a llegar a Chile trasladando a decenas de menores de edad bajo procedimientos de reunificación familiar. Sin embargo, rápidamente aparecieron antecedentes que no cuadraban.
La información cambiaba constantemente. Los registros no coincidían. Las rutas variaban sin explicaciones claras. Nadie respondía con certeza quién financiaba estos vuelos ni bajo qué criterios exactos estaban operando estas autorizaciones. Cuando se trata de niños, ninguna irregularidad puede relativizarse.
Frente a esa situación decidí trasladarme personalmente hasta el aeropuerto de Santiago para........
