Donde el océano se mide a mano: ciencia sobre el hielo antártico y un pingüino curioso
Cuando el mar no revela sus secretos desde la superficie, hay que ir a buscarlos en el hielo. Taladros, mangueras, baterías y un pingüino curioso acompañaron uno de los momentos más delicados de la campaña.
El océano no siempre se deja observar desde el barco. A veces, para entenderlo, hay que bajarse de él.
El día que bajamos por primera vez al hielo, el buque quedó detenido en medio de una planicie blanca sin referencias. No había costa visible, ni relieve, ni horizonte claro: solo una superficie continua que crujía bajo los pies y se movía lentamente con el océano.
El hielo marino no es un vacío. Es una frontera viva entre el océano y la atmósfera, un hábitat donde se concentran microorganismos, algas y procesos químicos que no........
