La victoria del Madrid no oculta el desencanto
La victoria sobre el Inter dejó a la hinchada del Madrid con la satisfacción del resultado y la preocupación de lo que ocurrió en el partido. Lejos de alimentar una sensación general de optimismo, regresó el Madrid pendiente de los continuos milagros de Courtois, cuya estatura mítica en el club no deja de crecer, y los destellos aquí y allá de unos jugadores que no trasladan la idea de un equipo articulado, compacto y dominador.
Al Bernabéu no le gustó lo que vio y avisó de su desagrado. No es una temporada cualquiera. El Madrid no viene de ganar títulos, ni dominar en la Liga de Campeones, la competición fetiche que tantas veces ha absuelto su discreto desempeño en el día a día de las temporadas. Esta edición del Madrid llega después de dos años de frustración, conflictos internos, cuatro entrenadores y unas elecciones que explicaron la decepción de los aficionados.
Se trata, por tanto, de un momento........
