Una promesa siempre diferida
He escuchado a Axel Torres en DAZN, y después le he leído la misma afirmación en estas páginas, que la confianza de Martínez en Ronaldo es genuina. No tengo razones para dudar de ninguno de los dos. Lo de la confianza genuina quiere explicar que la alineación de Cristiano en el once inicial de Portugal no responde a motivaciones espurias. El miedo al conflicto con el propio jugador o ceder a la presión de la opinión pública, por ejemplo. Es consecuencia exclusiva de la convicción del entrenador de que esa es la mejor alternativa para la competitividad de la selección que dirige. Ya digo que no lo dudo. Pero el solo hecho de que alguien nos explique que la fe de Martínez en Ronaldo es la causa genuina de que Cristiano haya sido indiscutible en la alineación de Portugal nos revela el problema.
El gol de Merino convocó despedidas. Determinó la salida de Martínez, que había sido contratado para ganar el Mundial. El presidente de la Federación, Proença, ya tenía elegido al sustituto.
Cristiano, cuyas lágrimas corrían por muchas secciones deportivas de la prensa generalista —Oh, mar........
