Un éxito individual y colectivo
No hay nada que objetar a la victoria de Francia, en clara línea ascendente durante todo el torneo. Su favoritismo se justifica por sí solo. Hace muchas cosas bien y casi nada mal, corrigiéndose poco a poco en situaciones de transición defensiva con un Upamecano imperial. No tiene la fama de otros, pero está siendo igual de importante. Ante ese panorama, la elogiada Marruecos, que ya había sesteado en la primera parte contra Canadá, jugó un partido muy discreto. Bono fue su único fundamento para resistir, pero el potencial destructivo de Francia siempre termina apareciendo. Con Mbappé es una cuestión natural
La contienda solo tuvo intriga por la tardanza de los de Deschamps en llegar al gol. Debi........
