Brasil no engaña a Haaland
Sin gloria ni fama. Brasil se despide del Mundial de una manera triste, desligada de su brillante tradición. Ya son varias citas en las que no da la talla ni en el resultado final ni, sobre todo, en su propuesta. Es un alegato fallido contra su propia historia. Contra Noruega sí que pudo ganar, incluso hubo tramos en los que lo mereció, pero el mazo de Haaland y las manos milagrosas de Nyland resolvieron el pleito en su contra.
Dentro de esta lógica, Ancelotti quiso entender el momento actual de Brasil desde el pragmatismo y la propia inferioridad de su selección. No abunda el glamour de épocas pretéritas, aunque Vinicius se empeñe en demostrar lo contrario. En esa tesitura, priorizó el candado por delante del esparcimiento. Tampoco le ha salido rentable. Quiso construir una Brasil........
