Maneras de perder, maneras de ganar
Hace unos años tuve la inmensa suerte de poder ver un partido sentado en la grada junto a Eduardo Galeano. Fue una de esas finales de Copa en las que el Athletic Club cayó frente al Barcelona, la jugada en el Vicente Calderón. A pesar de su simpatía por Messi, el escritor uruguayo se enamoró del ambiente de la afición rojiblanca. Cuando terminó el partido, quizá para intentar animarme, me tomó de la mano y me dijo: “Perdieron la Copa, pero me ganaron a mí”. El cariño del padre de todos los escritores de fútbol me pareció un gran premio de consolación.
Más allá del marcador final, en todo partido........
