Márquez ya no podía esconderse
Se le puede dar todo el crédito del mundo a las últimas palabras de Marc Márquez, en las que el piloto aseguraba aquello de que “no me gusta llorar”. Jamás lo hizo sobre una Ducati que con todo el respeto del mundo hacia la figura del italiano, había convertido a Fabio Di Giannantonio en su mejor representante. Pero no era usual que el romano rodase constantemente por delante de un nonacampeón, si el inicio de este Mundial de MotoGP hubiese sucedido en condiciones normales. Durante meses el........
