Sean bienvenidos al caos
Escribo todavía con un poco de esperanza en que, durante las próximas horas, se cierren acuerdos, se tapen los baches, se alejen las nubes y mi querido México pueda celebrar su tercera inauguración mundialista con la libertad de entregarse a un tema que antes nos volvía locos: el fútbol. Lamentablemente, por ahora, mi país no está para celebraciones balompédicas, algo que pudieron apreciar los primeros enviados especiales a tierras mundialistas.
Al Gobierno federal le urge que ya ruede el balón y que el Tri........
