La vida bajo las aguas residuales en El Palotal en Valencia la de Venezuela c/c a la Embajada de USA en Caracas
El aire en la vereda uno del sector A de la urbanización El Palotal, en la parroquia Miguel Peña de Valencia, no se respira; se padece. Es mediodía y el termómetro roza los 34 grados centígrados, intensificando el hedor amoniacal y fétido que emana de las alcantarillas, aquí, el colapso del sistema de aguas servidas dejó de ser una avería técnica hace años para convertirse en el diseño permanente del paisaje urbano.
Familias enteras, maniobran diariamente con escoba en mano con una escoba desgastada en cada una de las veredas que están afectadas, la rutina diaria no depende del clima, sino del flujo de los desechos subterráneos de la parroquia que emergen con fuerza frente a su puerta. "Cuando llueve, la corriente negra sube las aceras y se mete a los cuartos. Pasamos la noche sacando porquería con tobos", relata sin detener su marcha, con las botas de goma salpicadas de un líquido verdoso.
A menos de cincuenta metros, las consecuencias clínicas de este ecosistema son........
