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En estos días del Centenario demos la palabra a Fidel Castro para que nos hable de la Utopía y de nuevas batallas por Cuba y el mundo.

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08.08.2026

A modo de Conclusiones sobre sueños, luchas y realidades, Martí lo dijo en su tiempo y para todos los tiempos: "Pero los pueblos no están hechos de los hombres como debieran ser, sino de los hombres como son. ¡Y las revoluciones no triunfan, y los pueblos no mejoran si aguardan a que la naturaleza humana cambie; sino que han de obrar conforme a la naturaleza humana y han de batallar con ellos como son - o contra ellos!!".

Desde su reposo eterno en Inglaterra quizás Tomás Moro se pueda asombrar por el hecho de que más allá de su existencia tantos siglos lejanos (1478-1535), su novela Utopía de 1516, siga con cierta vigencia contradictoria por su mensaje filosófico y político. Así que me permitiré contribuir a la liza invitando al Comandante en Jefe Fidel Castro a que se haga presente en la controversia del presente.

Pues sí el tiempo pasa y hoy parece que fue ayer, cuando Tomás Borges publicó en junio de 1882, por tanto hace 34 años, la conversación con Fidel Castro titulada Un grano de maíz, que tuvo como telón de fondo , como dijera su autor, "el retroceso sandinista, de los derrumbe y del sonsonete de la trompeta que anuncian insolente la perennidad del liberalismo y el fin de las utopías", pues pensaba Tomás que el diálogo podía ser motivo de reflexión y aliento para mantener intactas las esperanzas en las causas que no han dejado de ser justas…"

Y uno de los tópicos abordado por Tomás Borges fue las dificultades de la vida cotidiana de los cubanos de entonces. ¿No produce un continuo malestar en la población?

Fidel toma la palabra y asiente: "Las dificultades son graves y son duras, y el ser humano es el ser humano, y siempre si desea tener cosas y no la puede tener, si quiere más y no puede, pues también el ser humano tiene comprensión, es capaz de la comprensión, tiene inteligencia, tiene instinto, y nosotros necesariamente les estamos explicando a la gente lo que se hace, cómo se hace, y con ello se logra una comprensión tremenda, activa, de la gente, que sabe que es justa nuestra causa y debemos defenderla. Nuestra gente sabe que sobre los hombros de nuestro pueblo ha caído una gran responsabilidad histórica, sabe que está realizando una proeza y eso son factores de estímulo.

Me asombro y me admiro, por eso siento cada vez más amor por el pueblo cubano, porque lo veo reaccionar y ver sus cualidades, cómo se multiplica, vemos como el pueblo se agiganta en circunstancias como estas, y es capaz de hacer proezas extraordinarias. No es nuevo para mí. He visto las cualidades del pueblo en gente muy humildes, campesinos, obreros, que fueron los que integraron, fundamentalmente, nuestra guerra de liberación. He tenido nuestras experiencias en mi vida acerca de las cualidades de los hombres, y no hay nada más maravilloso que el hombre. Por eso sufrimos, sufren ellos y sufrimos todos nosotros pero apoyan, luchan, combaten, no se desmoralizan, no se desalientan y se sienten orgullosos de lo que están haciendo.

No te voy a decir, desde luego, que la reacción es igual en el ciento por ciento de las personas; te estoy hablando de la mayoría, de la inmensa mayoría. Siempre toda sociedad tiene sus partes blandas, oda sociedad tiene su gente blanda, gente con menos vocación de sacrifico, con menos capacidad de sacrificio, con menos capacidad de estimularse por las grandes causas, con menos con menos conciencia, de todo eso tenemos, eso es una cosa real. Eso implica, por un lado, un desgaste; implica, por otro lado, un fortalecimiento. Implica que por un lado algunos se aflojan y se desmoralizan, y otros se fortalecen, se llenan de moral y se crecen. Son esos dos fenómenos, uno al lado del otro, los que pueden observarse en circunstancias como éstas".

Otro aspecto que Tomás abordó en su........

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